El interés de la bodega por la venta online choca con su actual acuerdo de distribución – El Mercantil

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La opción de la bodega española de explotar sus canales de venta online, que se ha empezado a barajar, choca con los acuerdos establecidos con los distribuidores mayoristas. “El mundo del vino es complejo, está muy atomizado y hay muchas bodegas que quieren estar en los mismos minoristas o cadenas, la competencia es feroz”, dijo el director para España y Sudamérica de la consultora Wine Intelligence, Juan Park. . Esta competencia no afecta a las bodegas de mayor tamaño, que han trabajado con distintas distribuidoras, ni a las de menor tamaño, que no son competidoras de las distribuidoras, sino a bodegas medianas con productos de alto valor añadido.

“Esta viña tiene un volumen de producción que la obliga a ‘casarse’ con una distribuidora rehén”, dijo el director de Innovi Projects, Víctor Tirado. En algunos casos, “es la propia distribuidora la que gestiona el comercio electrónico del vino, quedándose con los datos de consumo, márgenes, etc., de las inversiones realizadas por la bodega”. De hecho, los grupos vitivinícolas catalanes han identificado este obstáculo en las bodegas medianas como uno de los retos que hay que afrontar a partir de ahora.

Aunque existe interés en el vino por aprovechar y explotar su propio comercio electrónico, cabe señalar que de 2019 a 2020 las ventas a través de canales online apenas aumentaron un 1% en medio de la crisis del Covid-19, según un informe elaborado por la española Observatorio de los Mercados del Vino. Según los expertos consultados, esto se debe a la efervescencia que están experimentando los canales de venta por internet en un sector antes atípico y que ahora sigue bajo investigación.

“Los viñedos necesitan tomar un curso rápido en el comercio en línea, y ahí es donde vemos personas que han estado más tiempo allí y están mejor preparadas y que no han usado el canal antes y dedicaron tiempo a crear la plataforma”, dijo Juan Park. Entre estos últimos vuelven a aparecer los tamaños medianos y pequeños, “que siempre son más difíciles a la hora de crear plataformas de pago y muros para el comercio electrónico”, señala el director general de la Federación Española del Vino (FEV), José Luis Benítez. “Las grandes bodegas ya tienen una apuesta clara por el comercio online y gestionar su propio e-commerce. Sin embargo, las pequeñas y medianas empresas, que suelen vender al canal Horeca, necesitan volver a hacerlo”, ha señalado. Sin embargo, el 75% de estas ventas de vino se siguen realizando en los canales de restauración, según datos del sector.

MERCADOS ONLINE AUMENTAN BARCOS ENTRE PEQUEÑAS BODEGAS
España vive una revolución digital que está haciendo entender a las pequeñas bodegas la importancia de contar con una plataforma de comercio electrónico y el valor añadido que aporta. “En Italia encontramos bodegas más tradicionales y donde hay otra separación entre la viticultura y la elaboración del vino”, comenta Víctor Tirado (Innovi). Respecto a las bodegas francesas de menor tamaño, el experto destaca que “ellos también iniciaron este proceso de digitalización junto con lo que hicieron en España”.
En cuanto a la inversión, según el gerente de la Plataforma Tecnológica del Vino, Mario de la Fuente, España “tiene mayor financiación y beneficios fiscales que Italia”, a pesar de menores costes, públicos y privados, que Francia. Fuera de Europa, el desarrollo de los canales de venta de vinos online está, en general, más avanzado, aunque con matices. En China, el canal es “muy florido y muy importante”, dijo Juan Park. Sin embargo, hay otros mercados “donde crece más, como Estados Unidos, y otros donde las ventas están creciendo, pero con una legislación restrictiva, como Corea del Sur”.

BODEGA y enfermedad dan paso a nuevas tecnologías de trazabilidad
Los expertos saben que asistimos a un paulatino cambio de mentalidad en las bodegas que acelera la digitalización. Particularmente relevante es el uso de tecnologías de pronóstico o manejo de viñedos, como la inteligencia artificial para predecir infecciones fúngicas en las plantas, según Víctor Tirado (Innovi). Sin embargo, no es lo mismo que una herramienta de trazabilidad como una cadena de bloques. “Es una tecnología que las bodegas tratan con desconfianza, ya que el sector del vino puede ser bastante tradicional y no entender completamente cómo los datos nos dan valor interno”, dijo Tirado. A este hecho se suma el hecho de que la mayoría de las bodegas ya cuentan con sus propios sistemas de trazabilidad y “es difícil saber si los bloqueos vienen a reafirmar esta buena práctica”.

Desde Wine Intelligence, Juan Park reconoce que el mercado del vino “es darwiniano: si algo vale, se copia y se va a casa”, pero señala que el uso de las nuevas tecnologías todavía está lejos. Esto se debe, en parte, a que una de las mayores debilidades del sector, según las fuentes consultadas, es la falta de tratamiento de datos para estudiar las tendencias y la influencia de las campañas. Esta debilidad está relacionada con la falta de comunicación bidireccional con los clientes, según el grupo vitivinícola catalán (Innovi). Desde la Federación Española del Vino, José Luis Benítez también coincide en que la tecnología óptima para completar el seguimiento de los datos y la comunicación del vino es el bloque, pero reconoce que el uso en bodegas está más enfocado a la simplificación administrativa.

De ahí que las asociaciones de la industria y las bodegas centren sus actividades en generar innovaciones y proyectos colaborativos que ayuden a lograr resultados comparables y medibles en la producción de vino. Entre ellos, el hub de digitalización de la Federación Española del Vino, que ha recibido parte de la financiación europea y, según el director general, trabaja actualmente en un proyecto tractor para implantar diferentes tecnologías en la cadena de suministro del vino. La Plataforma Tecnológica del Vino también ha documentado 173 iniciativas de I+D+i aprobadas desde 2011 hasta 2021. Los 173 proyectos han movilizado 182,2 millones de euros y obtenido 137,7 millones de fondos públicos para su ejecución, según explica Mario de la fuente.